Töklaneos sobre el ‘Ipod de los libros’
Entrada en el Observatorio Tökland sobre Edición XXI..
Vía Librósfera llegamos a este repaso de los hábitos lecto-veraniegos de los paseantes de librosfera.
- En un 79% de los casos (61 votos), leen tanto como pueden, indistintamente. Todo lo que no han podido leer durante el año.
- En un 12% (10 votos), aprovechan que tienen tiempo para leer libros jugosos, de peso, mientras aprovechan para hacer bíceps.
- En un 6% (5 votos), en cambio, leen novelas ligeras y divertidas: nada sesudo, por si la combinación con el calor tiene efectos secundarios sobre las neuronas.
- Y tan solo un 1% (1 voto), el de la vergüenza, confiesa que en verano, en lo último que piensa es en leer, con lo cual no podemos saber si es un voto válido, pues habría que leer la encuesta previamente para poder contestarla…
Afortunadamente, no nos pasa como en otros campos, donde hay que vigilar a quien vigila. Nosotros observamos por nuestra cuenta. Y en este caso nuestra cuenta significa: nuestra red de relaciones y de escucha. A lo sumo, comentamos que “aquel que vigila dice”; o lo que es lo mismo, observamos a quien observa. Txetxu de Con Valor, por el contrario, suele hacerlo seguido y con bastante tino: es de los pocos que conozco que se leen la letra pequeña de documentos oficiales o que se leen los borradores de ley (que luego todos observamos), las leyes aprobadas, etc. Entorno al tema de los observatorios del libro y la lectura, también lo viene haciendo… Y pienso que vale la pena considerar sus comentarios y tener en cuenta las cosas que apunta.
Pero sin olvidar que todo observatorio de, finalmente rinde cuentas de lo que sigue al “de”, a quién lo impulsa. Más que fijarse en el dedo que señala… la lectura, la edición o los libros… habría que fijarse en la luna de intereses reflejados, a los que responde la observancia de turno. Txetxu, comenta algo tan obvio como el hecho de que los Observatorios sean después de los Planes, por ejemplo… ¿Cómo es eso posible? Debería ser a la inversa. Pues no…
En consecuencia, queda claro que el establecimiento de una observancia es algo subjetivo, y a riesgo de gastar su significado social… ¡Adelante con los Observatorios! ¡A más seamos, más reiremos”. En la misma línea de “Adelante los blogs”, o de “Adelante las Redes Sociales”… Que a continuación, como es menester en nuestras sociedades, si es bueno será tuyo, y si no, nunca lo habrá sido. Que importe el valor de sus contenidos y la valía de sus acciones. ¿No?
Por la parte que nos toca, jugamos con la ambivalencia de ser una revista -www.tokland.com- y un espacio desde el que observar lo que está sucediendo entorno a la Edición XXI -www.tokland.org.
José Antonio Millán, espía a una lectora a orillas de un río, y como comenta lo del Verano Tökland de Fotografía y Lectura, tomamos esta fotografía y nos la llegamos a nuestros lares. Otro caso que demuestra que es posible que nuestra mirada se pierda en la lectura mientras el hipotálamo pesca en aguas dulces cualquier cantidad de sueños.
Interesante reflexión de David de Ugarte: La muerte de la lectura profunda y el choque de teologías. A continuación tenéis el primer párrafo, pero os recomiendo la lectura de toda la entrada, ya que le da un enfoque particular basado en una serie de diferencias que normalmente no suelen tenerse en cuenta…
La idea es que la lectura profunda ha muerto. Leemos más que nunca -asegura- pero no nos abstraemos en un texto como antes durante horas. Ahora saltamos de un lado a otro, leyendo en diagonal, extrayendo datos de aquí y de allí, sin volver nunca a una fuente ya visitada. Como en una suerte de adaptación al nuevo medio cultural, nuestros itinerarios informacionales son cambiantes, casi aleatorios… pero superficiales. Algo así como los recorridos de una mosca sobre la comida. Cubrimos más espacio informativo… pero profundizamos menos.El lado malo es que la lectura profunda es en realidad indistinguible del pensamiento profundo… y perdiendo una estaríamos perdiendo al otro. La perspectiva según el autor, es la de un tipo de pensamiento muy relacionado, muy comprehensivo… pero que no establecería relaciones íntimas entre temas dispares. En una palabra, sería menos profundo y por tanto menos innovador y creativo. Nuestra inteligencia se parece cada vez menos a lo que considerábamos inteligencia y cada vez más a la inteligencia artificial y a los sistemas expertos.
Las siembra a mediados de marzo. Para San José. Las mima y las riega aunque en realidad esta primavera las ha regado poco: ha llovido mucho, y según me dice, tanta agua no es buena para las patatas. Es lo que tiene la huerta: nunca llueve ni solea a gusto de todos. Cuando la planta arrecia, y bajo tierra arrancan los tuberculillos, vigila con cuidado que el “pungó” no enferme su fotosíntesis. Y cuando llega el momento, mediados de julio según, las saca de su escondite subterráneo con una especie de tenedor de dos púas. Y a medida que las va teniendo fuera, las va limpiando con agua una por una, raspando con cuidado restos de terruño. Y durante ese proceso las va leyendo con cuidado. ¿Leyendo? le pregunto. Si, fíjate -me dice… Ésta lleva escrita una historia de potaje, ¿no ves lo gordita que está? Ésta en cambio, ha nacido para ser rebanada y frita. ¿No ves en ésta otra el espíritu triturado de quien acabaá puré?… Cada patata tiene una historia que explicarse a sí misma y al mundo, a través de los guisos y de los asados, de las sartenes y de los caldos. Porque según él, las patatas tienen memoria y recuerdan las veces que nos han salvado del hambre. Y algo de eso debe ser cierto, ya que da confianza saber que en la cabaña de abajo de casa, hay al menos un par de cientos de kilos de esos tubérculos, esperan dispuestos a ser comidos.
Hace unos días Txetxu aprovechó sus vacaciones por la comarca para acercarse a comer a Can Vilarot. Y no pudo evitarlo. Siempre es una alegría intoxicar de afecto e historias un cerebro en proceso de formación, así que aprovecho un rato de lectura con mi vástago más pequeño. Curioso que llamó más su atención el estuche de las gafas que las historias que esas gafas han leído… Será cosa de cristales.
Ayer, a partir de unas imágenes en el blog de Txextu, recordábamos aquello de Qué quieren mis usuarios o dónde pongo mis libros. Vía El Informador, Guadalajara / Jalisco, nos llega la noticia de una propuesta que Felipe Calderón anunció el miércoles pasado –al promulgar la Ley de Fomento a la Lectura y al Libro- de dotar las viviendas populares con una biblioteca básica de entre 15 y 20 ejemplares, que ha sido bienvenida en términos generales por escritores y promotores culturales en Guadalajara, ya que –dicen- es “como crear una dieta cultural mínima para los mexicanos”, aunque reconocen la necesidad de implementar programas paralelos de fomento a la lectura. La directora de la Feria Internacional del Libro, Nubia Macías, opina que el proyecto es “espléndido” y “lo aplaudo con entusiasmo” porque es el comienzo para que la gente empiece a construir sus propias bibliotecas. La experiencia arrancó en Argentina hace unos años y ha sido “muy exitosa pues incentiva la lectura dentro del hogar, que en general ha estado relacionada únicamente con la formación. Entonces, tener un pie de biblioteca en tu casa te acerca a los libros de manera lúdica”.

Tiene su coña mediática situar un libro de Moby Dick en una parada de pescado, o uno de Blancanieves en una frutería. Pero lo que leemos en El informador resulta verdaderamente interesante, ya que sublima un desencuentro en el mercado: combina unidades de libros que no se han vendido, con unidades de lectores que no han podido comprarlos… Triangular una campaña así, público-privada, con el objetivo de situar entre 20 y 30 buenos libros en las casas, como parte de una posible gastronomía lectora, será siempre más beneficioso que la compra de armas por ejemplo. Así sí que vale la pena situar los libros…
Recuerdan esta otra noticia mexicana…
Libros de saldo en Ciudad de México para evitar la trituradora y Las editoriales colman el interés de los lectores con más remesas: una misma noticia desde dos caras periodísticas de ambos lados del Atlántico.

Hay libros y hay lectores interesados en los libros… Por tanto la cuestión no es de Márketing, sino de Sociales… Pienso.

Ya sé que es algo rebuscado participar de un certamen gráfico de Verano y la Lectura, apostando una instantánea de un web con un vídeo de la librería Diálog de Palma de Mallorca. Pero ser los editores nos permite ciertos privilegios ;) y como nos encantan las librerías… Entorno a Diálog hay una comunidad, la germánica que vive en la isla y la que viene de viaje, que lee bastante más que la nuestra. Veas su web y verán cómo apuntan maneras…
> Aquí pueden ver el clip que les hemos realizado en el contexto de Blickpunkt Mallorca

Mirar a alguien que duerme es como leer una carta que no va dirigida a ti oí una vez que alguien decía. ¿Pero mirar a alguien que está leyendo? Supongo que depende. Quizá esté leyendo un libro que habla de ti y de esa forma que tienes de mirarme cuando leo. Quizá ese diálogo mudo entre la mirada y las palabras que es la lectura me esté contando la historia de un tipo que me fotografiaba cuando leía, en un diálogo mudo entre su mirada y yo. Quizá se trate de una historia sobre la fotografía de lectores, ese arte de incordiar sin molestar. En cualquier caso mirarme cuando leo me parece tremendo e íntimo y me gusta que lo hagas, pero fotografiarme… Pero fotografiarme y mandarme a un certamen en red… resulta obsceno cariño. Pero también me gusta.

“El nacionalismo cultural y su efecto negativo en el desarrollo empresarial europeo”…
Google logró hacer lo que ningún europeo pudo y es unificar a todas las culturas europeas en unas granjas de servidores cargados con programas que nos ayudan a categorizar la relevancia de todo lo que se escribe en nuestros idiomas. Google se metió en el epicentro cultural y triunfó donde nosotros nunca pudimos triunfar quizás porque seguíamos pensando en Cervantes, Goethe, en lo nuestro, en lo de cada uno y no en crear herramientas culturales en general. Quizás porque estábamos demasiado metidos en nuestra cultura nos perdimos el bosque mirando al árbol.
Leemos en el blog de Martín Varsawvsky, La pureza es la mezcla…
Leemos en el blog de Juan Miguel Marthans, Más que una información, y nos volvemos enfrentar a la quimera audiovisual de público y bienintencionado mensaje…
Dice Juan Miguel “Que el gobierno peruano se preocupe por dictar políticas de Estado para promover la lectura, no es suficiente ni es necesariamente el primer paso que se debería dar. En un país en donde la mayoría de niños que finaliza el 2do. grado de primaria no puede leer más de 15 palabras, es relevante que también haya un compromiso en el hogar que permita incentivar hábitos de lectura en los niños.”
Rediós que a día de doy, disponiendo de lo que se dispone (en cuanto a tecnologías de acceso a la información y al conocimiento), costando lo que cuesta (su acercamiento), resulta socialmente infame que una hermana nuestra del Mundo de Perú que recién acaba 2do. de primaria, sólo pueda discernir unas quince palabras de toda la riqueza histórica y cultural que compartimos.
Nuestra querida amiga en red de Librósfera, Sfer, hace eco del 3er. Verano Tökland de Fotografía y Lectura y participa con una imagen…

¿Es posible una suavidad de erotismo veraniego en un contexto visual donde cuatro quintas partes corresponden a oraciones de texto y pasto, letras y verdes, soportadas por la tierra y el papel?
Te recomiendo este itinerario: llégate a la hierba fresca con vuelo visual cruzado desde la derecha y retoza en ella. Respírala. Pícate un poco y aumenta frotándote la circulación de tu sangre. Súbete al texto y desde su desorden sincopado, sin buscarle sentido, derrama la vista hacia la gravedad. Al poco frena y recita… ¡Me pasé la juventud venerando a los viejos… y en la vejez me siento obligado a venerar la juventud!… como si estuvieras a punto de saltar de unas rocas a una ola. Y déjate mecer por la espuma de una promesa íntima sobre la suavidad de la piel… ¿Qué escribirías, qué leerías?
[Información para el patrocinador que va a tener que pagar el premio: con esta participación, hablamos ya de ¡€ 10.- de ganancia!]
Leemos en Apostillas Literarias una hermosa entrada que nos trae nuevamente a Kafka y sus cosas…
La escritura de esas cartas (la correspondencia entre Kafka y Felice Bauer) permite analizar los procesos de la escritura de Kafka en todo su registro, pero también es una estrategia de lectura la que está en juego. Kafka convierte a Felice Bauer en la lectora en sentido puro. La lectora atada a los textos, que cambia de vida a partir de lo que lee (esa es la ilusión de Kafka). Casi nunca se ven, sólo se escriben. La seducción y la lectura. Las relaciones ya han sido señaladas. Los amantes se encuentran en el texto que leen. Dar a leer la experiencia. La lectura tiene un lugar central; la figura de la lectora, de una mujer que espera, es la clave de la historia.
Que la imagen está sujeta a lecturas (lo que la imagen ofrece) es algo que parece lógico. Que pueda estarlo también una sonrisa, ya jode más… ¿Es que ya no podemos fiarnos ni de una sonrisa? Desde Blogacine / Venezuela parece que no…
Leemos en el blog de Pablo Mancini, “One Facebook per Child“. En la entrada descubrimos que una University of…
… sostiene que usar servicios -a los que llama “redes sociales”- como Facebook o Myspace tiene “beneficios educativos” para quienes tienen entre 16 y 18 años. Es incríble que una universidad publique semejante burrada. Cualquier pedagogo de poca monta sabe que la herramienta y el uso no son educativos en sí mismos. Y que del contexto se desprende el valor de uso. Es como con los videojuegos. No los hay “educativos”, pero sí existen experiencias extraordinarias de su uso en las aulas, en escuelas y universidades.
¿O se viene el One Facebook Per Child?
Estamos totalmente de acuerdo con Pablo Mancini cuando dice “la herramienta y el uso no son educativos en sí mismos” y con todo lo que sigue…
Os recordamos que durante el verano seguiremos publicando nuestro Suplemento Tökland sobre eLearning.
Libros de saldo en Ciudad de México para evitar la trituradora y Las editoriales colman el interés de los lectores con más remesas: una misma noticia desde dos caras periodísticas de ambos lados del Atlántico.

Ya instalado en mi navegador. Lo descubrí en el blog de Héctor Milla, me gustó la idea (en fase beta, como es lógico) y ya lo tengo en mi Firefox. Además, a Tökland, todo lo que contribuya a encontrar mejor sus vídeos, le conviene.

Lo que ocurre ahora me gusta. Estamos viendo constantemente nuevos planteamientos con respecto a la necesidad de llevar la usabilidad a la visualización de los contenidos. Hace un año, yo mismo, en este post, ¿Cómo es la usabilidad en la era visual?, planteaba la necesidad de resolver esa usabildad con respecto a la audiovisualización de la Web. Hoy os presento Viewzi que resuelve de forma brillante este planteamiento: extrae de la Web, según tu criterio de búsqueda, todos los contenidos multimedia, música, fotos, vídeo, libros, presentaciones… organizado visualmente por grandes iconos y todo a pantalla completa, y además los reproduce de forma elegante y visual. Si te registras guardará tus búsquedas y personaliza tu navegación…
* Demo: resultados con la búsqueda de Tökland
* Buscador Viewzi.com
* Player vídeo Viewzi.tv

Por tercer año consecutivo, ponemos en marcha el Verano Tökland de Fotografía y Lectura. El año pasado, por estas fechas también, se ponía en marcha el 2do. Verano Tökland de Fotografía y Lectura…
Y aquella entrada se refería a la edición anterior, la del 2006

…¡Todo un hito ya! ¡Reconozcámoslo! ¡Un clásico del verano! Se han acabado las clases. El mundo laboral empieza a relajar un poco los ritmos del año. El calor y los sueños estivales se imponen. Estamos en verano. Una época para entregarse a ese-qué-sé-yo que tiene la lectura… Es por eso que tras la experiencia del año pasado volvemos a la carga abriendo la revista a lucir esos momentos de lectura & veraniego set up.
¿Estás como un lagarto leyendo en la playa? ¡Mándanos una fotografía!
¿Te acabas de encontrar una perla visual y quieres compartirla? Este es el lugar…
¿Te vas de viaje? Viajamos contigo.
En cuanto al premio, como ya nos hemos cachondeado suficiente y ya somos famosos, podemos decir sin ruborizarnos que no hay premio, que nunca lo hubo más allá del goce de participar de esta visualización estival, así aceptamos esta primera referencia visual que nos llega “de ya saben ustedes quién” para recordarnos que ya toca poner en marcha el tercer verano. Abraaaaan juego!!!
> Actualización: Nos indican en control que el 3er. Verano de Fotografía y Lectura empezó sin quererlo en el blog de Millán…
Como sabemos -leemos en Pixel & Dixel- el jugador de fútbol Fernando Torres, dejó la temporada pasada el Atlético de Madrid para irse al Liverpool. La temporada en el club inglés le fue bastante bien al jugador de Fuenlabrada ya que consiguió 33 goles (sumando todas la competiciones), convirtiéndose en el nuevo ídolo para la hinchada de Anfield que incluso le compuso una canción. Este anuncio de Nike refleja a la vez que parodia lo que ha supuesto la llegada del español a Liverpool. La canción de fondo es la traducción en Español de la que le cantan en los hinchas que te hemos citado antes…
¿Qué supondría el desembarco de alguna de nuestras promesas culturales en otro lugar, o mejor no considerarlo?… Ya me hubiera gustado un clip en este plan -y no hace falta ser Nike para realizarlo- a cuento de un desembarco cultural…
Pues a Matt -¿recuerdan al célebre Matt Harding?- lo anda patrocinando una empresa de gomas de mascar, que en 48 horas ha conseguido un millón de impactos “bien-recibidos” de su marca -Matt mediante- en Internet… ¿Se imaginan una editorial -de las grandes… de las anglosajonas- que hubiera apostado por Matt Harding cuando recién surgió el fenómeno… que no sólo apoyara a Matt en sus viajes, sino que además comercializara todo lo relacionado con los contenidos derivados de la Matt Xperience… No pasa nada, el primer tren se nos escapa a todos… pero hay más trenes a los que locomotorizar camino de nuevos mercados y nuevos “consumidores presumidos”, ya saben, esos que ahora llaman “prosumers”.
Dícen que dice Gustavo Martín Garzo que los libros son como aquel jardín secreto del que hablara F. H. Burnett en su célebre novela homónima: No basta con saber que están ahí, sino que hay que encontrar la puerta que nos permite entrar en su interior. Y la llave que abre esa puerta nos tiene que ser entregada azarosamente por alguien.
Tal que así, libros como jardines -y ¡secretos además! ¿Qué sería la lectura? ¿En qué consistiría eso que algunos llaman con rimbombancia “el hecho lector”? Y por qué no los libros como cerraduras, cerrojos para los que la lectura sería la llave… Quizá se trate de dejar de pensar los libros como objetos sagrados de ajardinados espacios paradisíacos a los que se accede desde la azaroza experiencia del keycrossing. ¿Tanto importan los protocolos en los prolegómenos de la lectura? La experiencia lectora de Tolstoi, por poner un caso, que evidentemente es grata en libro de papel, podría ser adquirida en una circunstancia concreta desde otro dispositivo o cachivache, ¿verdad? Claro que sí.
Si la lectura es una capacitación adquirida que nos permite abrir el mundo, una especie de llave, de decodificador, no habrá que buscar la puerta de acceso de los libros, para así acceder a su jardín interior. A los libros hay que descerrajarlos… ¡Des-ce-rra-jar-los! Si la llave es adecuada a la cerradura, si la machihembración es efectiva… sucede la lectura, pero en nosotros. ¡En nosotros! El jardín florido: ¡es secreto! porque está en nosotros mismos… Toda concepción objetual entorno al libro considera que el “hecho lector” es algo externo e insustancial a nosotros, en tanto que sujetos lectores. La lectura es una revelación en nuestra propia caverna. Por eso lo que encierran los libros, aquello que ha de ser descerrajado, yace oculto para el que no lee. O por eso decimos, resulta tan edificante leer (lo que para cada uno sea edificante). El jardin secreto está en nosotros y la lectura es un buen instrumento.
Leemos a Antonio Ortiz, de Error 500, alrededor del último artículo de Nick Carr en The Atlantic titulado “¿Nos está haciendo Google estúpidos?”. Dice Antonio, “Claro que su tesis no es contra el buscador - aunque sea un actor necesario - sino que viene a concluir que cuanto más utilizamos la web, más nos cuesta centrarnos en textos largos que profundicen en un tema, nos volvemos consumidores de pequeñas píldoras, datos y contenidos que no cueste mucho esfuerzo adquirir. Y prosigue…
Si analizamos un poco las tendencias de contenidos en la web, podemos observar ciertos patrones. Las grandes parrafadas nunca han sido sinónimo de éxito en la web precisamente, parte del éxito de los blogs es en parte culpa de su formulación como género (piezas generalmente pequeñas de información con muchos enlaces para ampliar los aspectos en los que el lector encuentre necesario hacerlo) y aún más, evolucionan hacia sistemas que hacen gala de mensajes aún más cortos. En el vídeo, no hay más que pasearse por Youtube para comprobar que lo que se impone es el no pasar de los cinco minutos. Tenemos poco tiempo, queremos que nos resuelvan la necesidad - informativa, de entretenimiento - de forma breve y poder pasar a otra cosa.
No resaltaría el artículo si no me hubiese puesto frente a un espejo, hace cinco años era un lector compulsivo de libros - novela, ensayos - y hoy día es raro que acabe un libro al mes. Me gusta desconectar los domingos y leer la prensa - que aprovecha los fines de semana para extenderse y abundar en reportajes - pero no dejo de percibir que me he habituado a las fórmulas web de consumo de contenidos: quiero inmediatez, poder leer “en diagonal” un texto en busca de que hayan resaltado el dato que busco y que se vaya al grano en lugar de articular un discurso que profundice. Claro que sería un error identificar profundidad y longitud de un texto, pero sí que da cierto vértigo el plantearse lo que perdemos al aparcar aquellas propuestas que necesitan de una reflexión más profunda y una lectura sosegada. Puedo leer “Nocilla Experience” fácilmente - es una novela de la generación blog - , pero me costó un verano acabar 2666…
Soy muy reacio a pensar que, como pregunta Carr, la web nos haga estúpidos (su armazón científica es bastante débil de momento). De hecho, a la vez que percibo que cada vez estoy menos dispuesto a abordar artículos muy largos, me doy cuenta de que “la lectura web” también lleva aparejada la capacidad de asumir grandes cantidades de información y de procesar los patrones en ella. Un paseo por mi Google Reader no sólo me ofrece un montón de posts que leer, también mucha información que agregar: tendencias, temas comunes de preocupación, percepciones generalizadas… probablemente no estemos asistiendo a la aniquilación de nuestra inteligencia sino adquiriendo nuevas formas de conocimiento (o al menos, eso me gusta pensar).
> También lo comenta Juan Freire en Piel Digital / Soitu
Para Carr, los usuarios de la información digital -entre los que se incluye él mismo- nos estamos volviendo estúpidos, porque la abundancia de información y los interfaces en que se nos presenta están reduciendo nuestra capacidad de concentración y de lectura reflexiva y en profundidad. El propio Carr recopila en diferentes posts las reacciones a su artículo que confirman sus argumentos (e incluso algún testimonio contrario), especialmente los efectos nocivos de lo que llama el virus de la multitarea.
Para ello se apoya en evidencias neurobiológicas que demuestran cómo las conexiones neuronales responden a los estímulos informativos externos, y que nuestro cerebro es más plástico de lo que se pensaba y por tanto más sensible a cambios en los estímulos exteriores. Por otra parte, nos explica la experiencia en primera persona de diferentes usuarios intensivos de la web, muchos de ellos bloggers, que han perdido su capacidad para leer textos extensos, como libros, al adaptarse a un consumo rápido y masivo de contenidos cortos sobre los que, además, se realizan lecturas parciales y rápidas
Hubo ya en el Antiguo Egipto quien se cuestionó el papiro como instrumento corroedor de nuestra memoria: “Si las cosas pueden conservarse por escrito, ¿para qué recordar?”… Yo personalmente dudo de que las pirámides, por ejemplo, pudieran realizarse sin planos y a ojo de buen cubero recordante. Es decir, que los instrumentos en general, y los cognitivos en particular, “sirven para”… Y que nuevamente nos encontramos ante “depende de cómo lo uses”, por más que neurológicamente seamos más o menos lingüísticos. No pretendo ni mucho menos socavar las impresiones de Carr, Ortiz o Freire… en los tres casos sus reflexiones, sus estudios y sus conocimientos son para mí pan de cada semana. Aprendo tanto con ellos, que dejo de cuestionarme la vía del acceso a ese pábulo…
Estar al día con el centenar de referencias suscritas aprox. en mi Google Reader, no es incompatible con tirarme un año leyendo un ensayo de Ray Monk, o revisitar periódicamente los tres volúmenes imprescindibles de Michel de Montaigne… Quizá por eso no soy de aquellos que miden la capacidad lectora por la cantidad de títulos insumidos o por lo al día que están en relación a lo que ofrece el mercado; de modo que no juzgo a los blogueros por la cantidad de posts que me obligan a insumir… Leo, ciertamente, muchos de ellos en diagonal o con el rabillo del ojo, pero otros los leo y releo hasta que los hago míos… ¿Qué voy perdiendo con estos nuevos usos? Quizá la ficción… Voy dejando de leer novelas, quizá por el sentir actual de la realidad como la ficción más excitante… No me pone leer a Jane Auden como me ponía cuando tenía veinte años, aunque me lo paso teta leyéndole a mis hijos fragmentos inconexos de Rayuela (Cortázar), sólo para disfrutar con las “insubmarianas refulgencias de los sincodos esteloides”… Mi atención, es finita, y aunque mi inteligencia y mi conciencia sean cósmicas y universales, es limitada mi capacidad de explorarlas, de sembrar en ellas experiencias y conocimientos… ¿De qué se trata: de que el Universo sea infinito o de mi capacidad de poder recorrerlo, explotarlo o abarcarlo? ¿Es menos importante situar un florero con pala escavadora en Marte sólo porque el conjunto del cosmos no deja de ensancharse cada segundo que pasa? ¿Es más real contemplar el Puntito Azul desde la Luna que desde Google Earth?… Yo lo tengo claro: no me colgaré en un Seat Panda en la nada del cosmos, menos, si va quemando combustible fósil por el camino. Es ridículo sólo pensarlo.
Cuando en el fondo del espíritu hallamos la moderación y el equilibrio, esa justa alquimia que nos hace como somos y que mantiene nuestro cerebro en un tic-tac muy determinado (precisión alterable con apenas poco), llegamos y estamos en las cosas sin problemas… Como el día dura lo que dura, como parte importante de él se nos va en ganarnos económicamente la vida, en amar a nuestros afectos, en la crianza de nuestros hijos, en masturbarnos, cocinar, cantar y si todo va de cara, reírnos un poco, el finiquito de horas y atención semanal que dispensamos a aprehender, es limitado y, ¡Gracias a Diós por el momento transmedia que vivimos!, sujeto a múltiples soportes y formas de acceso a la informacón y al conocimiento. ¿Para qué querer leer todos los libros? ¿Para qué leer todos los posts? ¿Para qué ver todo el cine y toda la televisión? ¿No resulta igual de absurdo pretender umbrales sensoriales infinitos?… Ver todas las gamas cromáticas, escuchar todo el espectro de infrasonidos, degustar todo el abanico gustativo…
Inteligencia no es acumular cosas sino precisamente todo lo contrario, saber desprenderse de lo que ocupa sitio… Inteligencia es poder descartar en una fracción de segundo una cantidad infinita de información a la hora de dar un volantazo o prescribir un beso… Si de alguna manera las nuevas herramientas contribuyen a que seamos más estúpidos, no es ni de lejos culpa de esas herramientas… Lo que nos hace estúpidos son los usos contemporáneos que propone nuestras sociedades en la actualidad… Es estúpida nuestra forma de amar, cada vez más; es estúpido cómo comemos, como vivimos en definitiva…
Tökland es un proyecto en red. Y desde esa red venimos observando y participando tanto de iniciativas privadas como institucionales. Concretamente, en Extremadura, siguiendo con mucho interés todo lo que sucede en relación al Plan de Fomento de la Lectura en Extremadura. Por otra parte, desde la coordinación del plan se venía siguiendo con interés lo que acontecía en la red Tökland… Así que del contacto lector y del intercambio de opiniones se empezó a dibujar un puente entre ambas realidades que finalmente se ha concretado en un espacio híbrido que se ha llamado Plataforma de Lectores: www.plataformadelectores.org

Se presenta una plataforma que a través de texto, imágenes, audio y video ofrezca un panorama amplio de la actividad de fomento de la lectura, editorial, bibliotecario y de visibilidad de la cultura vinculada al libro y otros soportes de la lectura, en Extremadura. No tanto como una herramienta de comunicación institucional, sino como un complemento externo de comunicación de dicha labor. Perseguirá proporcionar difusión a la actividad editorial, bibliotecaria y de fomento de la lectura y la escritura en Extremadura, y al tiempo ofrecer contenidos de apoyo para los profesionales implicados en estas tareas.
Se tratará, por tanto, de ofrecer un escaparate de novedades y notas de interés que desborda tanto el cometido de una web institucional (ya que acogería la actualidad de la iniciativa privada de la región en este sector, y es el caso de las editoriales) como, también, el de un proyecto como el Observatorio del Libro y la Lectura de Extremadura, centrado en el análisis de la sociedad lectora. Tanto el tono como un porcentaje importante de los contenidos debe estar dirigidos a ese conjunto amplio de la población que se define como lector o que puede estar interesado por la cultura, y que desea conocer novedades editoriales, autores, iniciativas cercanas, posibilidades de las infraestructuras culturales y noticias de la implicación de las nuevas tecnologías en los hábitos culturales. Esos contenidos deben tener la suficiente proyección para ser atractivos a lectores de cualquier otro lugar, de manera que la plataforma se constituya también en un escaparate de la cultura escrita en Extremadura.
En segundo lugar, y a partir de contenidos propios y de contenidos compartidos por Tökland, deben encontrar motivos de visita continuada los profesionales de la lectura y el libro (bibliotecarios, editores, profesores, mediadores de la lectura) que deben encontrar noticias, contenidos de fondo, iniciativas, buenas prácticas y experiencias que les mantengan actualizados. En este aspecto vamos a implicarnos profundamente desde Tökland.
En tanto que canal embrionario presenta varios ámbitos de interacción y participación (comentarios, envío de contenidos, canal You Tube, cuenta en Flickr y canal Twitter; pero siempre con el debido filtrado editorial: no estamos ante un blog abierto a las buenas de cambio, sino de un embrión de red social monitoreado en todo momento.
La entrada del martes pasado de Joaquín Rodríguez en Los futuros del libro, “Observar la lectura”, oxigena un debate que según nuestra percepción está bastante encallado; que se va encallando cada vez que surge un obstáculo o un percance nuevo que resolver alrededor, claro está, del fomento de la lectura y las sempiternas Nuevas Tecnologías.
Joaquín recuerda que en el Consejo de Ministros del pasado 3 de noviembre de 2006 se aprobó la creación del Observatorio de la Lectura y del Libro que tendrá como objetivo el análisis permanente de la situación del libro, la lectura y las bibliotecas. Y que el pasado 9 de junio de 2008, se convocó formalmente al pleno que constituirá ese organismo y se nombró al Patronato que lo conducirá. Joaquín comenta que “El Observatorio de la Lectura y del Libro será la entidad que deberá abordar alguno de los temas más cruciales que, por esenciales y nucleares, siempre se han postergado o arrinconado, para mejor ocasión”… Y a continuación, enumera una decena de temas cruciales que convendría investigar, y que como apunta, han ido apareciendo en entradas relacionadas anteriormente.
En la nota informativa de Terra que relaciona, podemos leer que El ministro de Cultura, César Antonio Molina, ha presidido la primera reunión del Pleno del Observatorio de la Lectura y el Libro, que tiene el propósito de analizar, asesorar y mejorar la situación de los hábitos de lectura, el libro y las bibliotecas. Que el acto ha contado con la presencia de representantes del sector editorial, con autores, editores, distribuidores y libreros, entre otros, así como otros agentes del libro y fundaciones relacionadas con la lectura y que su creación se fundamenta en la importancia y el potencial del sector del libro español en la actualidad, en la riqueza y la diversidad lingüística de España, así como en la proyección universal de la lengua española. Que el Observatorio de la Lectura y el Libro propondrá actuaciones para mejorar la situación de los creadores literarios y sus derechos, y realizará una labor de apoyo y reconocimiento del trabajo de los traductores. Entre sus primeras actuaciones, leemos, figura la creación de un sitio en Internet donde se ofrecerán estudios y análisis sobre áreas de trabajo relacionadas con la industria del libro, el fomento de la lectura, las bibliotecas o la creación literaria.
Uf! no sé bien si es porque soy de producción o porque lo gubernamental como que siempre se lía un poco queriendo ser tan gubernamental: en este párrafo se habla de la observancia de la lectura y el libro… En cuyos propósitos se menciona también a las bibliotecas… Cuya creación se fundamenta en la importancia y potencial del sector del libro en español… En la diversidad lingüística de España… ¡Y para la proyección de la lengua española en el mundo! ¿No les parece muchos grandes conceptos que se pisan entre sí? La verdad, no sé cómo se lo montarán los diferentes representantes y asesores para abordar el mundo de la lectura, el mundo del libro, el mundo de las bibliotecas, el mundo del libro “en español”, el mundo de la diversidad lingüística española y la proyección de la lengua española en el mundo… a la vez. O me temo que sí imagino como se lo montarán…
Si yo fuera Ministro de Cultura (y conste que sólo imaginármelo me escarpa el vello), derivaría este berengenal a la Dirección General del Libro y la Lectura (así garantizamos en lo posible un perfil más de ejecución del proyecto que de representación institucional). A continuación, tras la dotación presupuestaria correspondiente, instaría a la Dirección General a que creara al menos una decena de mesas de trabajo in-de-pen-dien-tes: una específicamente centrada en el mundo del libro, claro está: la situación que atraviesa no es ninguna tontería, y menos la que atravesará dentro de unos años. En esta mesa, evidentemente implicar al sector y a todos los agentes implicados. Y, evidentemente también, tendría en cuenta las bibliodiversidades lingüísticas del Estado, y me andaría con mucho ojo (con mucho ojo avizor) a lo que está pasando primeramente en Iberoamérica, y luego es ciertos espacios estratégicos del mundo editorial mundial, como Alemania, USA o Corea… Y así sucesivamente con cada tema… Una mesa para la observancia de la lectura, otra para las bibliotecas, otra para la promoción de la lengua española en el mundo, etc… Y como el trabajo de estas mesas no debería tener fin, periódicamente aglutinaría unas pre-conclusiones abiertas y llamadas de atención, a fin de someterlas a un debate social más amplio (aunque lo social pueda ser restrictivo, en este caso) y ponderarlas en el seno del programario de los agentes implicados en cada tema (en España y en el MundoReal)… No sé, algo más en esta línea porque la manía de empezar las pirámides por la veleta de los vientos, dificulta enormemente la elaboración y rediseño de los laberintos… ¿No? Que es a fin de cuentas es donde el Minotauro reclama los sacrificios humanos de las capacidades lectoras.
…Todo indica que nuevamente estamos ante un gran evento institucional de hondo calado, hondas intenciones y tal, pero de poca eficacia en el MundoReal: en un momento que se caracteriza por la segementación de los grandes temas y por la adeneización de sus elementos intrínsecos, más le valdría al Ministerio de la Cultura, no seguir a contracorriente. ¿Nadie le ha explicado al Exmo. Sr. Ministro de Cultura las ventajas de instituir un Ministerio de Cultura 2.0? Se hincharía a votos, seguro… Conectaría de miedo con las nuevas generaciones, “en tanto que activos de futuro cultural de este país”.
Cuando hace unos meses se publicó el Barómetro sobre hábitos de lectura y compra del libro, criticamos la unificación de dos mundos tan antagónicos: el de la lectura y el del consumo, como si fueran una sola cosa… En aquel momento, y entorno a este tema… Se partió de un estudio “institucional” que “políticamente” saltó a los medios de masas en formato press raport… El diario El País, por ejemplo, lo meneó así.… Pero a la par institucional y política, se desdeñó cualquier tipo de debate alrededor de sus contenidos… Ni quién lo impulsó, ni quien lo difundió, ni quien lo notició, integraron a continuación “el debatillo social” que se generó… Por ejemplo: José Antonio Millán (que por cierto formará parte del proyecto como asesor) lo comentaba así en su blog… Txetxu de Con Valor, así en el suyo… Y nosotros, desde Tökland, así… Por nuestra parte, insistíamos no sólo en la antagonancia de los conceptos, sino en los diferentes enroques suscitados por una percepción de masas de una cuestión sometida cada vez más a cuestiones puntuales (a cuestiones pixelares)… que deja fuera un porcentaje altísimos de “casis”, que constituyen el espacio verdaderamente mestizo de exploración y posibilidades (espacio no olvidemos rondante el 50% bien mirado).
Porque aunque las motivaciones sean las que tocan y todo lo correctas que se quiera, hay que asumir que van tarde. La institucionalidad tradicional cuesta un pastón a las Arcas -Perdidas- del Estado. Una ingente cantidad de recursos que hoy, con algo más de putería, podrían multiplicarse si se aplicaran en red. Con lo cual en vez de tanta pompa y boato, se nombra un coordinador general de mesas currante aunque no lo conozca nadie, y un coordinador de cada mesa currante aunque no lo conozca nadie (incluso podría ser algo joven)… y transversalmente un medio en red -aunque no sea de masas- facilitador del debate social. Y ya está. Con eso es suficiente para pensar, escribir y dar acceso al repensamiento de las cuestiones… Y una vez vayan alumbrándose perspectivas de solución con posibles efectos transformadores, pues que allí se mojen las instituciones para ejecutar lo que sea necesario. La verdadera administración en red, debería dejar de tratar de fagocitar sabios y promover más sabiduría.
Para terminar, sobre el decálogo que apunta Joaquín…
1. Las encuestas que el Gremio de Editores encargas sufren de serias carestías que lastran el valor de las conclusiones: La casuística de los datos y la cacofonía semántica de la metainformación, termina generando tablas rasas, que cada vez dejan a más gente fuera: trabajando sobre segmentos “representativos”, se obtienen datos “normalizados”, y por tanto “excluyentes”… que decíamos.
2. Los planes de fomento de la lectura no pueden ser indiscriminados, sino que necesitan aplicaciones contextualizadas: “Y periódicamente aglutinaría unas pre-conclusiones abiertas y llamadas de atención, a fin de someterlas a un debate social más amplio (aunque lo social pueda ser restrictivo, en este caso)… No sé, algo más en esta línea porque la manía de empezar las pirámides por la veleta cósmica, dificulta enormemente la elaboración y rediseño de los laberintos”.
3. Existe un trecho casi infranqueable entre la lectura maquinal y la comprensión lectora: Esto es cierto, pero del mismo modo la capacidad lectora ha de ser trabajada no sólo en relación a los objetos textuales; aprender a “leer” otros lenguajes, aprender a leer imágenes, experiencias virtuales, etc (desde, si se quiere, una inteligencia lingüística).
4. La pedagogía de la lectura exige, por tanto, dos niveles o dos velocidades, al menos, con atenciones específicas para cada edad En lo relacionado con la educación, no podemos seguir al margen. “De manera fehaciente e incontestable, una férrea relación estadística entre capital cultural y educativo heredado y éxito escolar”, dice Joaquín. Pues quizá valdría más invertir los cuartos en estas lides.
5. Que España apenas está representada en los grandes proyectos europeos, es algo generalizado que no afecta sólo a estos rubros. Si al menos pudiera trabajarse desde el abrevadero europeo de proyectos e ideas, desarrollos iberoamericanos liderados desde España, que de paso contribuyeran un asalto de cultura e idioma de las redes…
6 ¿A qué tipo de cerebro y de compresión, de capacidades cognitivas, está dando lugar la lectura en pantallas? Esto es un tema capital, especialmente porque está por definirse (entendiendo “definición” como una identidad otorgada por el colectivo, por los demás). Si es algo que todavía no sabemos, si es algo a lo que se está yendo, ¿no cundiría más una estructura en red (”desde las pantallas”), que ayudara transversalmente a concertar políticas, posturas institucionales, etc? Yo estoy seguro que sí. Porque incluso la Lectura, no puede ponderarse igual cuando se trata de libros en papel que cuando hablamos de dispositivos electrónicos, de pantallas (del mismo modo que el cuerpo humano, que siempre es el mismo, o se comporta igual con gravedad cero)… La lectura quizá siempre es la misma, pero los soportes van cambiando, y a cada uno ha de corresponderle su mesa en red de trabajo, cuyas conclusiones ayuden los ministerios afectados a legislar y ejecutar… ¡pero no más la pirámide desde la veleta!
7. Evidentemente las bibliotecas no pueden constituir páramos marchitos (que dice Joaquín que dice la FGSR)… Pero tampoco dramaticemos: primero porque algo se está cociendo sin vuelta atrás en los bibliotecarios… Os remito a la intervención de Fernando Juárez en las pasadas jornadas Leer en Pantalla, en el marco de la Feria de Sevilla, o la de Nieves González, o la de Dídac Margaix por ejemplo. Y segundo, porque la propia Fundación Germán Sánchez Ruipérez, posee y ejecuta con brillantez un código genético sobre Bibliotecas y Sociedad, que bien podría implementarse en cualquier comunidad iberoamericana, siempre y cuando claro, se dispongan de los recursos. Pero este no es el problema, nadie habla de que falte dinero realmente… Fallan las políticas por generalistas, sí, fallan las comisiones institucionales por anacrónicas y lentas, también; fallan los discursos en red que no posibiliten implementaciones reales (no sólo de sueños viven los proyectos), por supuesto. También aquí se trata de una Suma en Masa de Valores y no de Un Valor Masivo.
8. Los profesores (sobre todo de secundaria), no tienen una formación específica para la enseñanza de la lectura… Vale, pero la cosa no se va a arreglar si responsabilizamos a los educadores por sus carencias: de eso deberían encargarse cada uno de ellos como personas, en el marco de “sus retos personales vinculados con la profesión que han elegido”: del mismo modo que un bombero ha de estar más cachas que un oficinista de créditos al consumo. Que se mejore en lo posible su formación, pues también en deficitaria en usos tecnológicos, como quizá también lo sea en política, religión o mecánica. Ese es un debate estrictamente de La Academia y de cómo soporta y aporta su valor a la Sociedad… A modo de parche, si se quiere, así como se está dotando a los centros educativos de recursos de contención social y refuerzo educativo especial, pues que se los doten de promotores de lectura, dinamizadores tecnológicos… Pero esperar que todos los profesores se conviertan en los Tales del Siglo XXI, me parece una bobada imposible. Para empezar, con ciertas actitudes ya se hace mucho… Por ejemplo nuestros amigos, Honorio Penedés de 365 Días de Libros & Cia.
9. En nuestros pagos hay desdén por infinidad de cosas. También por los peligros que enfrenta la Lectura. Pero pienso que eso se resolverá mejor si aquellos que pueden hacer algo lo hacen, que por lo que no hagan los que deberían hacerlo. No sé si me explico…
Y como colofón… 10. Han de impulsarse campañas de fomento a la lectura en España de “hondo calado”, pues claro que sí. Profundas socialmente, pero también amplias de horizontes que integren decididamente a las redes, no como puertos de arribo sino como puertas estelares de acceso a los otros mundos que están en éste…. Que una cuarta parte aprox. del MundoReal hablamos el mismo idioma, nos sentimos en casa en casa del otro, y compartimos un sentir de la vida como hermanos culturales que somos.
…Se pregunta José Antonio Millán en su blog El futuro del libro. La entrada en sí es interesante y vale la pena leerla… destaco la última frase…
La principal conclusión práctica de este estudio es que las evaluaciones PISA tienen una utilidad eminentemente preventiva. Si PISA no distingue la eficacia de las diversas políticas y prácticas educativas, hay que ser muy prudente al sustituir unas por otras. Antes de innovar, convendría probar si lo nuevo funciona mejor que lo viejo.
Estamos totalmente de acuerdo: los estudios, como las estadísticas, hay que interpretarlos con la cabeza (y ojalá también con el corazón), no con el bajovientre y la innovación, no es una manera de apañar y empañar malas prácticas sino una mejor manera de practicar las cosas: es común denostar sistemas tradicionales y plantear sustituciones integrales novedosas (llamadas innovadoras), cuyo principal valor es su novedad y no en qué medida aportan valor.
En concreto en relación al sistema educativo tradicional y las nuevas tecnologías, no se trata tanto de sustituciones o de grandes cambios estructurales, sino de implementaciones de actitudes nuevas, por eso nos encanta la forma en que trabajan Honorio Penadés y su gente, desde el blog 365 días de libros.
La blogolera compartida hace eco de la salida del quinto número de la revista Trama y Texturas. Un proyecto editorial contemporáneo que sin ruidos ni aspavientos parece que se va consolidando como propuesta. Planteado por Manolo Ortuño y Txetxu Barandiarán como una revista cultural de las de toda la vida, eminentemente en papel, pero estructurada como un medio nuevo en todos los sentidos actuales del término: en tanto que proyecto orientado a la atención, en red, participativo… Demostrando que el discurso de la convivencia soportual, tiene sentido real: su versión en papel es atractiva, cómoda, bien editada, con un formato agradable y vacilona en estanterías… Pero a la vez el proyecto es perfectamente seguible en la red, y desde las redes relacionadas. Su website no es que sea la monda, es un pinche blog, pero existe: aporta contenidos y meneos de información.

De este número destacamos su editorial. Compartimos ese punto de vista y esa apreciación anárquica en relación a la lectura (especialmente anárquica, en contra de lo que solemos pensar, en relación a la lectura y la edición).
El ensayista y poeta alemán Hans Magnus Enzensberger afirmó hace tiempo que la lectura es un acto anárquico. El lector siempre tiene razón y nadie puede arrebatarle la libertad de hacer de un texto el uso que quiera; hojearlo por cualquier parte, saltarse pasajes completos, leer las frases al revés, alterarlas, reelaborarlas, continuar entrelazándolas y mejorándolas con todas las posibles asociaciones, recabar del texto conclusiones que el texto ignora, enfadarse y alegrarse con él, olvidarlo, y, en un momento dado, si es preciso abandonarlo en cualquier rincón. Lo importante en la lectura es que no haya reglas, ni un orden establecido, que no se postulen fórmulas, ni rígidos preceptos, porque lo que verdaderamente merece la pena es que alguien se interese por un texto y a partir de este interés, lo haga suyo. Se sumerja en él y lo lea, lo viva, como mejor le parezca. Éste es el paso fundamental, lo demás, la lectura reflexiva, ordenada, en silencio, etc. vendrá como un añadido si la obra es capaz de conmoverle, de emocionarle, de motivarle lo suficiente como para querer dedicarle un tiempo y un pensamiento. Esta es nuestra apuesta energética que deseamos aplique para este número.
¡Ojalá alguna de las propuestas lectoras, textuales o visuales, le den, luz o lo iluminen! Y si no fuera así ya conocen el dicho: ¡Apaga y vámonos!
¡Que lo disfruten!
-Ura forma sustantivos derivados de verbos, de participios pasivos o de adjetivos. Los derivados de verbos o de participios pasivos pueden significar cosas concretas. Los derivados de adjetivos suelen denotar la cualidad relacionada con la palabra de la que derivan. Cosas concretas con cualidades relacionadas…
Esperando nomás, recibirle por correo postal en mi oficina, claro que sí.
La afición por la lectura (y la escritura) no tiene por qué estar reñida con las nuevas tecnologías. Gracias a esTwitter hemos descubierto la existencia de Scifitwit , un concurso de relatos brevísimos de ciencia ficción a través de Twitter. Para participar debes tener una cuenta de Twitter y escribir un relato de ciencia ficción con un máximo de 140 caracteres, los que ofrece el servicio.
Se pueden presentar relatos hasta el 1 de julio, y el 4 se nombrará al ganador, que recibirá un lote de libros de ciencia ficción.
Los relatos presentados hasta ahora se pueden leer aquí.
Recordad que también podéis seguir Tökland en Twitter.
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Un pequeño homenaje visual a los que escucharon y participaron entendiendo lo que se dijo durante las jornadas “Leer en pantallas - Edición sostenible”, que bien podría ser un homenaje a los lectores…
Todos los vídeos de las intervenciones están ya publicados en el canal Tökland de You Tube y los estamos referenciando uno a uno en el Observatorio Tökland sobre Edición XXI
Que los disfrutéis!
… No se trata de una gran producción, pero al menos pone a disposición de cualquier interesado lo que pasó y se dijo en aquella sala tan repleta de historia del Ayuntamiento de Sevilla. Pensamos que de este modo, el esfuerzo público y de la Feria del Libro de Sevilla por acoger este tipo de iniciativas, puede llegar más lejos y permanecer… ¡Para qué si no las redes!